Los Severos

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CARACALLA

Tras el fallecimiento, por enfermedad, de Septimio Severo le sucedió su hijo Caracalla (211-217), según estaba previsto. Caracalla transmitió una imagen de tirano  cruel, debida al asesinato de Geta, su hermano, así como una imagen de avaro por su política fiscal, y por megalomanía en su imitación de Alejandro.

 

Caracalla

En cierta medida es cierto que su ascenso estuvo envuelto en la violencia, y se produjo una lucha por el poder con su hermano Geta. En esa disputa trataron de mediar la madre de ambos, Julia Domna, que ahora es titulada como Mater Senatus et patriae, y Papiniano desde la prefectura del pretorio. Finalmente, será Caracalla quien se imponga, que contó con el apoyo de los principales políticos.

A final del 211 asesinó a su hermano tras la celebración de las Saturnalias, que fue presentado como una victoria religiosa frente a un traidor, y fue eliminado su nombre del arco del foro de Roma. Para ganarse el apoyo del ejército y del pueblo aumentó el sueldo a los legionarios y donativos a la plebe y pretorianos, y después de la represión se hizo un decreto de amnistía.

Aumentó la presión fiscal, transformado en una tasa fija el aurum coronarium, que a partir de entonces fue anual. Duplicó el impuesto por los esclavos y aumentó el impuesto por transmisión de propiedades. Según Casio Dion esta constitutio antoniniana tenía el objeto de aumentar el número de contribuyentes, puesto que como se apoyó solo en los militares, había que pagarles bien. Caralla estaba siguiendo el consejo que Septimio Severo había dado a sus hijos: llevaros bien, enriquecer a los soldados, y olvidaros de todo lo demás.

Se presentó como un nuevo Alejandro y adopto el epíteto de Magnus, pero para reafirmar esto  necesitaba victorias: la guerra pártica y la guerra contra loa alamanes.

La guerra contra los alamenes, que aparecían por primera vez en la historia, fue en el 213. Una guerra rápida que llevó a Caracalla  al limex romano. Fue una guerra de rápidas campañas, que acabó con la compra de la paz a los alamanes. Caracalla aprovechó  la guerra para visitar las provincias galas y Rethia. Britania las dividió en dos, y en Hispania se creó la nueva Hispania Citerior Antoniniana, en la zona de Galicia.

La guerra de oriente fue utilizada por Casio Dion para ridiculizar a Caracalla. La guerra pártica se inició aprovechando una lucha dinástica en la casa real parta. Caracalla apoyó a Artabano contra su hermano. La campaña le sirvió para visitar las provincias del Danubio, y Panonia la dividió en dos provincias. Visitó Dacia, en Macedonia reclutó una legión,  y desde Tracia cruzo a Asia Menor, visitando, como Alejandro, la tumba de Aquiles.

Para sufragar los gastos de la guerra decidió crear  el antoninianus, una pieza de plata, con el peso del denario y medio, pero con el valor de dos denarios. A pesar de todo, la campaña fue un fracaso militar, puesto que no logró hacer la guerra contra los partos, ni tampoco logro una alianza con Artabano intentándose casar con su hija. Tuvo que conformarse con una expedición de castigo.

Cuando se preparaba para un enfrentamiento contra los partos, fue asesinado por el prefecto del pretorio.

Todo su principado fue de violencia, y sus aspiraciones eran mayores que lo que realmente consiguió. Pero más allá de eso, la historiografía contemporánea lo considerado como un hito en el proceso de romanización, por la constitución antoniniana, y por  inspeccionar personalmente la mayor parte del imperio.

MACRINO

El asesinato de Caracalla llevó al trono a  Macrino, sin ninguna vinculación con los Severos, y nombrado por las legiones que estaban haciendo la guerra contra los partos.

 

Macrino

Del principado de Macrino destacan dos hechos: por primera vez alcanzaba la cúpula un écuite, que sustituyó a todos los colaboradores de Caracalla por homines nobis, y por otra parte su brevedad, solo un año. Esa brevedad, que ni siquiera le permitió visitar Roma, se explica por la hostilidad del Senado, y la pérdida de apoyo de los militares, en parte por la actitud de indefinición que Macrino mantuvo en relación  con la memoria de Caracalla: los militares querían engrandecerlo y el Senado condenar su memoria. Finalmente el apoyo militar lo perdió por su propia victoria contra los partos, ya que fue pagada con la entrega de 200 millones de sestercios a los partos, y con ello se fueron los pagos extraordinarios a los militares.

Macrino intentó vincularse con los severos, y nombró Cesar a su hijo. No pudo hacer frente a la conspiración de las las princesas sirias: Julia Mesa y sus hijas. Macrino fue ejecutado y el poder volvió a la dinastía de los Severos.

El golpe fue preparado por Julia Mesa a favor de su nieto. Hizo valer el argumento de la continuidad, haciendo creer que sus nietos eran hijos de Caracalla, con el fin de que los militares  la apoyaran y lo consiguió. Heliogábalo fue proclamado emperador por las tropas de Emesa.

HELIOGÁBALO

 

Heliogábalo

Era llamado así porque en Emesa era el gran sacerdote de la divinidad local El-Gabal (dios de la montaña). Estuvo en el poder del 218 al 222, comenzando  con 14 años, destacando su reinado por la impiedad, pues contravino todas las tradiciones religiosas romanas. En Roma actuó como Pontifex Maximus y como sacerdote de El-Gabal, intentando dar primacía a su divinidad por encima de Júpiter, pero, por otra parte, practicó la tolerancia hacia todas las religiones. Incorporó a su titularidad oficial la de Sacerdos amplissimus Dei Invictus Solis Elagabalis, he hizo colocar en el Senado una pintura representando la piedra negra, he hizo traer desde Emesa una replica, rindiendole culto en un templo en el Palatino dedicado a Júpiter Vengador. Se caso tres veces, y la segunda con una Vestal, y no parece cierto que creara un Senado de mujeres, ni tampoco realizó sacrificios de niños.

En esas circunstancias, se hizo necesario sus sustitución y fue Julia Mesa la encargada de eliminarlo para mantener el poder dentro de la familia. La sustitución fue en el 221, convenciéndolo, previamente, para que nombrase Cesar a Severo Alejandro y lo adoptara, otorgándole el consulado ordinario. Al año siguiente Heliogábalo y su madre fueron asesinados por los pretorianos y sus cadáveres cortados y echados por las calles de Roma.

SEVERO ALEJANDRO

Como Cesar, Severo Alejandro sucedió a Heliogábalo. Tenía 13 años, y será el optimo príncipe de la tradición senatorial posterior. Fue hecho emperador por los pretorianos y reconocido por los senadores. Severo Alejandro buscó el equilibro entre el poder militar y el poder civil. Se apoyó en el concilium principi, y en los juristas, sobre todo en Ulpiano. Trató de reconstruir la legitimidad, y se hizo a través de un programa legislativo, del que se conservan multitud de constituciones, con el propósito de luchar contra la corrupción y la decadencia del Imperio.

Instauró una política de humanidad, sabiduría, justicia y certidumbre, y se hizo creer, mediante la propaganda, que el poder senatorial había sido restaurado.

Edicta, mandata, decreta, rescripta eran debatidas por el concilium principi. Su composición era de expertos juristas, senadores y  militares. Se convocaba con antelación, se daba el orden del día y luego se debatían las propuestas. Las funciones eran de asesoramiento del príncipe, con competencia limitadas en todas las materias. Se ha debatido en Herodiano y la Historia Augusta sobre si tuvo dos consejos, el concilum y un consejo de 16 senadores. Hoy se entiende que hubo un concilium cuyos miembros fueron elegidos por su abuela, su madre y Ulpiano.

Ulpiano era sirio, de Tiro, y había comenzado con Septimio como asesor de Papiniano. Con Caracalla llegó a ser Magister Libelorum, con Heliogábalo se exilió, y retornó con Severo Alejandro.  Seguramente participó en la sucesión, tras la cual  fue precepto del abastecimiento de trigo de Roma y luego del pretorio. Es el inspirador de la filosofía y política de colaborar con el orden civil, restablecer la disciplina militar, y disminuir el poder de los pretorianos, con los cuales se enfrentó, los cuales acabaron asesinándole en el 223.

 

Severo Alejandro

La historia Augusta deja ver que fue un principado en el que se tomaron muchas medidas, pero comparado con otros textos jurídicos e inscripciones permite aceptar unas informaciones y rechazar otras. Es verdad que Severo dejó entrar en el Senado a los preceptos del pretorio mientras estaban en el cargo. No es cierto que acortarse el cursus honorum pasando de la cuestura a la pretura. Es posible que algunas provincias con gobernador senatorial se encomendaran a écuites. Se considera falso que se sometiera a la aprobación del Senado el nombre de los cónsules. Si que es verdad que perdonó el aurum coronarium, al menos en Roma, pero no es cierto que  los redujera los impuestos a la tercera parte. Introdujo el uso de conceder tierras a los soldados, que estaban en el limex, durante el servicio.

En el año 226 se produjo un cambio en el principado. En política interna, tras la muerte de Julia Mesa, Alejandro quedó en manos de los pretorianos.  En segundo lugar en Oriente se produjo el ascenso de los persas sasánidas, que sucedían a los partos sasánidas. En tercer lugar, la liga de los alamanes vuelve a atacar el limex renano creando una situación de emergencia en Rethia y la Germania superior. Mientras, en el bajo Danubio, se produce una reorganización de pueblos como consecuencia de la migración goda.

Respecto a los persas sasánidas, en el 227 con su rey Ardacher I, se impusieron a la dinastía parta arsácida. Herodiano afirma que los persas habían pretendido reivindicar la herencia de los persas aqueménidas y por lo tanto desalojar a Roma de todas su provincias orientales, pero se considera que era una interpretación romana para demostrar la agresividad de los persas. En las Res Gestae Divi Saporis, de Rostontzeff, se refiere a las conquistas de Sapor, pero no se encuentra ninguna voluntad de expandir su territorio en reprimenda de Roma.

En el 229 los persas lanzaron un ataque contra Hatra, que era ciudad aliada de Roma y siguiendo el Tigris, entraron en Armenia y Capadocia, lo que era una declaración de guerra en toda regla. Roma hizo una gran expedición bajo la protección de Júpiter. Esta guerra se organizó como una operación en pinza hacia Armenia, que acabó con una derrota romana, después de que los ejércitos se adentraran en el territorio enemigo, pero los persas no supieron aprovechar su victoria.

Por otra parte, en el 232 los alamanes entraron en los Campos Decumanos. Alejandro Severo, en el 234, emprendió la última de las guerras de su reinado, que finalmente acabó con una nueva  compra de la paz. Pero esto  hizo que los soldados le acusaran de injuria, y él y su madre murieron en el campamento militar, a manos de los soldados, terminado la dinastía de los Severos.