Novelas sobre Roma

Mi agradecimiento a todas las personas que me han escrito para sugerirme novelas de esta temática. Todas esas aportaciones me permiten seguir ampliando este listado. 

Para aquellas personas que quieran tener una síntesis de la historia de Roma, sencilla y sin profundizar en muchos aspectos, es de interés la obra de Isaac Asimov, concretamente La República romana (1966), a la que le continúa El Imperio romano (1967). Esta obra no es una novela, pero tampoco se la puede considerar un manual. También con carácter divulgativo: Roma victoriosa y Roma invicta, de Javier Negrete.

Acerca de los tiempos míticos de Roma: Lavinia, de Ursula K. Le Guin, sobre una de las princesas latinas, hija del rey Latino, y su relación con Eneas.

Podríamos comenzar citando, de forma cronológica, la novela de Mika Waltari, El etrusco. La leyenda de los inmortales, que trata sobre los comienzos de la República romana.

Para la Primera Guerra Púnica, la saga titulada Dueños del mar, de John Stack, por el momento compuesta por: Galera de Roma, Capitán de Roma. En esta también transcurre El águila y la lambda, de Pedro Santamaría. Tras esta guerra, aunque transcurre en Cartago, Salambó, de Gustave Flaubert. Para la segunda, la trilogía de Santiago Posteguillo, en  la cual Escipión el Africano es el protagonista:  Africanus, el hijo del cónsul , una magnífica novela que narra la lucha del joven general romano contra los ejércitos de Aníbal, a la que siguen: Las legiones malditas; La traición de Roma. Se podrían mencionar otras como la de Ross Leckie, Escipion, el Africano, aunque la verdad, no es muy buena, y por el mismo camino la de Aníbal de Haelf. También de la segunda Guerra Púnica, y desde el punto de vista de como se vivió ésta desde el punto de vista de una ciudad que se encontro en medio de la lucha de dos potencias: Emporion, de Alfonso Velayos. En esta misma época, desde el punto de vista de un esclavo celtíbero, Servus, de Antonio Teruel Fernández.

Para la época de la crisis de la república romana, existen abundantes novelas, de las que se puede destacar la colección de Collen McCullough, compuesta por los siguientes títulos: El primer hombre de Roma (1990), La Corona de hierba (1991), Favoritos de la fortuna (1993), Las mujeres de Cesar (1996), Cesar (1998), El caballo del Cesar (2003), y el año pasado se público la última novela de esta “saga”: Antonio y Cleopatra (2007).

Seria de destacar la novela de Howard Fast, Espartaco (1952), cuya revuelta puso en jaque a Roma. Y más reciente, Arthur Koestler, Espartaco. La rebelión de los gladiadores. Del mismo modo, Espartaco el gladiador, y Espartaco. Rebelión, de Ben Kane. En clave juvenil y con gladiadores de por medio una saga de Simon Scarrow, bajo el nombre de Gladiador: La lucha por la libertad, La lucha en las calles, Son of Spartacus.

También durante el periodo tardorrepublicano, la trilogía La República, de Jack Ludlow: Los pilares de Roma, La espada de la venganza, Los dioses de la guerra.

La gran mayoría de las novelas están orientadas en la época de Cesar, destacando la de Rex Warner, Cesar Imperial (1998), en la cual el propio Cesar narra en primera persona, el día antes de morir, sus campañas en la Galia y las guerras civiles que le llevaron al poder. Del mismo autor, El joven Cesar (1999). Interesante también la obra de Thornton Wilder, los Idus de marzo, la cual tiene carácter epistolar en donde Cesar, de nuevo, reflexiona sobre la religión, el amor y sobre sí mismo. 23 puñaladas. El diario secreto de los últimos días de Julio César, de Luca Canali. Y bastante antigua, Los negocios del señor Julio César, de Bertolt Brecht. César. Las cenizas de la República, de Gisbert Haefs. La saga de Conn Iggulden, titulada “Emperador”, con cuatro títulos: Las puertas de Roma, El campo de espadas, La muerte de los reyes, y The Gods of War -esta última aún sin traducir-. Cesar Imperator, de Max Gallo.Y sobre lo que acontencio al hijo de Cesar y Cleopatra: Gillian Bradshaw, El heredero de Cleopatra. Y para la reina de Egipto: Margaret George, Memorias de Cleopatra. La reina del Nilo, que continúa con La seducción de Marco Antonio  y El ocaso de una reina, o la de Michael Peyramaure, Cleopatra, reina del Nilo. Sobre la muerte de Cesar: A. Gómez Rufo, Bruto. La leyenda del falso traidor. No nos podemos olvidar de la obra de teatro de Shakespeare: Julio Cesar, la cual fue llevada al cine en una película donde Marlon Brando hace el papel de Marco Antonio.

Y para no estar siempre del lado de Roma, Morgan Lliwelyn nos presenta un relato sobre la guerra de las Galias desde el lado galo: El druida. Y hablando de druidas, otra novela con Cesar como protagonista es la de Claude Cueni: El druida del César. Se podría mencionar, de igual modo, La legión olvidada, de Ben Kane, acerca de los esclavos y de los sometidos al poder de Roma, con una visión antirromana. Le siguen El águila de plata y Camino de Roma. Y también podemos destacar El último rey, de M. Curtis Ford, acerca de Mitrídates VI del Ponto, y las guerras que libró con Roma.

Steven Saylor nos ofrece una saga- Roma sub rosa- ambientada en la Roma tardorepublicana con las aventuras de un detective, Gordiano el Sabueso: Sangre romana (1991), La casa de las Vestales (1997),El brazo de la justicia (1992), La muerte llega a Roma (2005), El enigma de Catilina(1993), La suerte de Venus (1995), Asesinato en la Via Apia (1996), Cruzar el Rubicón (1999), El cerco de Massilia (2000), La adivina de Roma (2002), El veredicto de Cesar (2004), The Triumph of Caesar (2008). Aventuras similares, de esta misma época, Hijo de dioses, de Jordi Solé, con Cesarión, hijo de Cleopatra y Cesar, como protagonista. Le sigue La isla de las brumas.

Del mismo autor de Roma sub rosa, pero fuera de esta saga, una epoya histórica que recorre toda la Historia de Roma desde su fundación: Roma (2007).

Acerca del mejor orador romano, Cicerón, existe una triología (la tercera parte todavía sin publicar) de ficción de Robert Harris: Imperium, Conspiración. También la de Taylor Caldwell: La columna de hierro. Escrita como si Cicerón realizara su propia autobiografía, La encina de Mario, de Antonio Priante.

El tránsito de la República al Imperio, o lo que es lo mismo, la figura de Augusto: El hijo de César, de John Williams. Pan y circo, de Yeyo Balbás.  De este último autor y también en el principado de Augusto: Pax Romana. En el final del reinado de Augusto: El enviado de Roma, de Wallace Breem.  

En la judea de época de Augusto, de Mika Waltari: Marco el romano. En la misma región: Poncio Pilatos de Roger Caillois y El procurador de Judea, de Anatole France. El divino Augusto, de Philipp Vandenberg. Y en tiempos de Tiberio, desde el punto de vista de un judío, Benasur, las dos novelas de Alejandro Núñez Alonso: El lazo púrpura, El hombre de Damasco.

Otra saga, que al parecer ha tenido bastante aceptación, es la del Águila, de Simon Scarrow, compuesta de nueve novelas hasta el momento, en el contexto de la conquista de Britania en época de Claudio, cuyo protagonista es el legionario Quinto Licinio Cato : El Águila del Imperio (2001), Roma vincit! (2002), Las garras del águila (2003), Los lobos del águila (2004), El Águila abandona Britania (2005), La profecía del águila (2006), El águila en el desierto (2007), Centurión (2008), El gladiador (2009), La legiónPretoriano (2011) y próximamente traducida,  The Blood Crows. En Britania también transcurre: El muro de Adriano, de Willian Dietrich, y bastante recomendable Pauline Gedge: Águilas y cuervos. Del mismo modo, La novena legión, de  Rosemary Sutcliff.

Continuando en época julio-claudia tenemos otras tantas. Algo flojas son las de Allan Massie: AugustoTiberioMarco Antonio el triunviro; yRoma después del incendio, esta última basada en los últimos años de Nerón y el famoso incendio que supuestamente el propio emperador ordenó. La muerte de Germánico, de David Wishart, durante el reinado de su tío Tiberio. Una de las obras más conocidas, con serie televisiva, Yo, Claudio (1934) de Robert Graves -que es continuada con una segunda parte titulada: Claudio el dios y su esposa Mesalina-, que narra la vida de uno de los emperadores más conocidos. En epoca de Claudio también tenemos Morituri Te Salutant de Danila Comastri; y Marco el romano de Mika Waltari. Pierre Grimal, Memorias de Agripina; Siegfried Obermaier, Calígula, el dios cruel; Paul-Jean Franceschini, Calígula; Albert Camus, Calígula: pieza en cuatro actos. Y también en Britania: Gobernador imperial, de George Shipway. Y sobre el acontecimiento que ocurrió en Pompeya en el 79 d.C.: Pompeya, de Robert Harris -y con el mismo título otra de Maja Lundgren-, así como El Pompeyano (1998), de Philipp Vandenberg. Y para finalizar la dinastía: Nerópolis de Hubert Monteilhet; Diario de Nerón de Alain Darne; Nerón, diario de un emperador de Pedro Gálvez; Nerón. El emperador artista de Philipp Vandenberg. Un clásico es la obra de Henryk Sienkiewicz, Quo vadis?, acerca de los primeros cristianos en la Roma de Nerón. También debemos mencionar las apócrifas memorias de Séneca que nos trae  Fernando Lillo Redonet , Séneca. El camino del sabioIgualmente, a finales de la dinastía, La liberta, de Lourdes Ortiz Sánchez.

Durante esta dinastía transcurre la Saga de Teutoburgo, creada por Artur Balder, acerca del germano Arminio, la cual la componen: El último querusco, Liberator Germaniae, La batalla del destino, Crepúsculo de los ases.

En época de Vespasiano se sitúa la saga de novelas sobre un investigador privado: Marco Didio Falco, escrita por Lindsey Davis, compuesta por los siguientes títulos: La plata de Britania(1989), La estatua de Bronce(1990), La Venus de cobre(1991), La mano de hierro de Marte(1992), El oro de poseidon(1993), Último acto en Palmira(1994), Tiempo para escapar(1995), Una conjura en Hispania(1996), Tres manos en la fuente(1997), ¡A los leones!(1998), Una virgen de más(1999), Oda a un banquero(2000), Un cadáver en los baños(2001), El mito de Júpiter(2002), Los fiscales (2003), En busca de infamia (2004), Ver Delfos y morir (2005), Las Saturnales (2007), Alejandría (2009) Némesis (2010), Falco: the Official Companion (2010). Y de este mismo autor, hay una novela sobre el propio Vespasiano: La Carrera del honor.  Del mismo, Domiciano Dominus et Deus.  Y con Domiciano también en el poder: La concubina de Roma, de Kati Quinn. Por su parte, Robert Fabbri ha iniciado una saga titulada Vespasiano, de la cual se ha publicado el primer volumen: Tribuno de Roma.

Una muestra de la sociedad romana, también en época flavia, nos la da Robert Mauge con una obra titulada Gladiadores. También con una temática relacionada, la novela de Gordon Russell, El esclavo de la arena

Para la época de los Antoninos: Memorias de Adriano (1951), de Margeurite Yourcenar, en donde se pueden observar las luchas políticas del siglo II d.C. Y para el final de la dinastía: La primera muerte de Marco Aurelio de Gisbert Haefs. Los asesinos del emperador, de Santiago Posteguillo, sobre Trajano, que continúa con Circo Máximo, y a la que seguirá una tercera parte. En época de Marco Aurelio, El Médico del emperador, de Tessa Korber, acerca del médico Claudio Galeno. 

En la Britania de época de Septimio Severo transcurre la novela de Guillian Bradshaw: Norte oscuro.

La dificultad de mantener las fronteras orientales se plasma en la novela de Harry Sidebottom: Fuego en Oriente, Guerreros de Roma. En el siglo III d.C., también con las fronteras como escenarios: Romanus sum, de Guido Cervo, y El usurpador del Imperio y Los lobos de la frontera, ambas de  Rosemary Sutcliff. Una novela de ficción, basada en una supuesta legión que llegó hasta China en el siglo III, es la que nos presenta Manfredi: El Imperio de los dragones. También basada en una embajada romana llegada a China: El ojo de Baco, de Antonio Espinosa Ruiz. 

Para la época tardo imperial se podría destacar Invictus, de Simone Sarasso, acerca de Constantino. Muy recomendable,  la novela de Gore Vidal: Juliano el apóstata, en donde el relato es contado por el propio emperador en un momento en el que la Iglesia ha tomado gran poder, marco donde también transcurre las novelas de Sánchez Adalid: La luz de Oriente, al que sigue Felix de Lusitania. Y en el mismo contexto Un gusto a almendras amargas de  Hella S. Haasse. Acerca del cristianismo en general: Médico de cuerpos y almas de Taylor Caldwell. También sobre emperado Juliano destaca la obra de  Curtis Ford: Dioses y legiones. Y acerca de la madre de Constantino: Helena, emperatriz y santa, de Evelyn Waugh. Y en la Britania del siglo IV d.C se desarrolla el relato de William Napier, Julia, de Hispania a Londinium, y el de Rosemary Sutcliff: Los guardianes de la luz. Mientras que para el Imperio oriental la de Gillian Bradshaw, El faro de Alejandría. Sobre la caida del Imperio: Halcón, de Gary Jennings. El águila en la nieve, de Wallace Breem, sobre la desaparición de la última legión de la Germania Superior. También las dos de Michael Curtis Ford: La espada de Atila, La caída de Roma.  Y hablando de Atila y los hunos: Atila, el azote de dios, de William Dietrich. Más destacable la trilogía de Willian Napier : El fin del mundo vendrá del EsteLos hunos a las puertas de Roma; y  Atila, el juicio final. Con el Imperio de Occidente ya desaparecido y los ostrogodos asentados en la península itálica: Rávena fue la tumba de Roma, de Laszlo Passuth.

De época bizantina, del autor anterior, Púrpura imperial, y del mismo autor de “Yo, Claudio”: Robert Graves, podemos mencionar El Conde Belisario. Y para la caída de la propia Constantinopla, ya al final de la Edad Media, se puede mencionar El ángel sombrío, de Mika Waltari.

En territorio hispano, antes de su total conquista por Roma: Viriato: Iberia contra Roma, de Joao Aguiar, que narra la lucha del caudillo lusitano. Las ruinas de Numancia, de Maria Isabel Molina. Sobre las guerras cántabras: La diosa contra Roma, de Pilar Sánchez Vicente, así como La voz de Lug, de Toti Martínez de Lezea. El último soldurio, de Javier Lorenzo. El espíritu del lince, de Javier Pellicer. Medulio. El norte contra Roma, de Fernando Lillo Redonet. No falta uno de los acontecimientos épicos más conocidos: Numancia, de José Luis Corral. En la Hispania ya romanizada: Valentia. Las memorias de Caius Antonius Nasus, de Gabriel Castelló. El sicario de los Idus. Asesinato en Tárraco, de Cristina Teruel.  Sertorio, de Joao Aguiar.  El sueño de Roma, de Xulio R. Trigo, acerca de la estancia de Augusto en Tarraco.

La relación entre Roma y Jerusalen, y el origen del primer cristianismo, es el tema de la novela de Anthony Burguess: El reino de los réprobos.

¿Conoce alguna novela de esta temática que no esté recogida en la página? Si quiere me la puede hacer saber en info(arroba)historicodigital.com. Muchas gracias.