Películas Segunda Guerra Mundial

El cine ha sido especialmente prolijo con las producciones acerca de la Segunda Guerra Mundial, lo que implica, en buena medida, la imposibilidad de abarcar todas las películas que sobre este tema se han realizado desde que la propia guerra comenzara hasta el día actual.

Comenzando con alguna de las más antiguas, Enviado Especial (Alfred Hitchcock, EE.UU. 1940), en el que un periodista americano queda inmerso en el inicio de la guerra.  También con corresponsales de guerra de por medio, También somos seres humanos (William Wellman, EE.UU., 1945).

La guerra de una forma general está representada en Uno rojo división de choque (Samuel Fuller, EE.UU. 1980), en el que se muestra el avance norteamericano desde el norte de África a Alemania.   

Los principales episodios de la guerra: La Batalla de Inglaterra (Guy Hamilton, Reino Unido, 1969) en el que se reconstruye extraordinariamente el constante bombardeo  de Londres y la defensa. En ese escenario de un Londres destruido transcurre Esperanza y Gloria (John Boorman, Reino Unido, 1987). No podía faltar el desembarco de Normandía, tal y como nos lo muestra El día más largo, (VV.AA. EE.UU. 1972).  Y sobre los preparativos para engañar sobre la ubicación del desembarco El hombre que nunca existió (Ronald Neame, Reino Unido, 1956). Y como no, el famoso frente en Stalingrado (Joseph Vilsmaier, Alemania, 1992). También en este cerco transcurre Enemigo a las puertas (Jean Jacques Annaud, EE.UU.-Irlanda-Reino Unido- Alemania, 2001), esta vez con un francotirador que merma uno a uno las filas alemanas; Stalingrad (2013) y Stalingrado, Batalla en el infierno (1959). Después de la retirada alemana de esta ciudad transcurre El médico de Stalingrado (Géza von Radványi, RFA, 1958). Siguiendo en el frente oriental, La defensa del Dnieper (Denis Skvortsov, Bielorrusia, 2009), Nieve ardiente (Gavriil Yegiazarov, URSS, 1974) y La batalla de Moscú (Yuri Ozerov, URSS, 1985).  La batalla de las Ardenas (Ken Annakin, EE.UU., 1965), una ofensiva alemana a través de los bosques belgas en 1945. Perdidos en la nieve (Peter Næss, Noruega, 2012) en la que los miembros de dos bombardeos, uno alemán y otro británico, colaboran para sobrevivir en la fría tundra noruega. También sobre aviación, la miniserie Pan comido y Red Tails (Anthony Hemingway, Estados Unidos, 2012)sobre aviadores afroamericanos. La División Azul como protagonista en Silencio en la nieve (Gerardo Herrero, España, 2011). Y con los españoles exiliados como argumento, Ispansi  (Carlos Iglesias, España, 2011). El avance del Ejército Rojo,  La cruz de hierro (Sam Peckinpah, Reino Unido, 1977). Paisà (Roberto Rossellini, Italia, 1946), sobre la liberación de Italia. Anónima, una mujer en Berlín (2008) sobre la violencia contra las mujeres alemanas por parte del Ejército Rojo.  

Alguno de los principales generales tienen película propia: MacArthur, el general rebelde (Joseph Sargent, EE.UU. 1977), Patton (Franklin J. Schaffner, EE.UU., 1970), El zorro del desierto (Henry Hataway, EE.UU. 1951), esta última sobre Rommel. Almirante Yamamoto (Seiji Maruyama, Japón, 1968), y más moderna  Almirante Yamamoto (Narushima Izuru, Japón, 2011). Y otros protagonistas como Churchill en Into the Storm (Thaddeus O’Sullivan, Reino Unido, 2009).

Operación Cicerón (Joseph L. Mankiewicz, EE.UU. 1952), sobre espías que usan la neutral Turquía como base de operaciones.

La conocida resistencia contra el fascismo, pero también el colaboracionismo: Un condenado a muerte se ha escapado (Robert Bresson, Francia, 1956), El general de la Rovere (Roberto Rossellini, italia-Francia, 1959), El ejército de las sombras (Jean-Pierre Melville, Francia-Italia, 1969), Sección Especial (Costa-Gavras, Francia-Italia-Alemania, 1975) El último metro (François Truffaut, Francia, 1980) Salvoconducto (Bertrand Tavernier, Francia-Alemania,2001), El libro negro (Paul Verhoeven, Holanda, 2006), Monsieur Batignole (Gérard Jugnot, Francia, 2001), La llave de Sarah (Gilles Paquet-Brenner, Francia, 2010), La redada (Roselyne Bosch, Francia, 2010), Los chicos de San Petri (Søren Kragh-Jacobsen, Dinamarca, 1991), Resistencia (Edward Zwick, EE.UU., 2008), Rebeldes del Swing (Thomas Carter, EE.UU., 1993), Max Manus (Joachim Rønning, Espen Sandberg, Noruega, 2008).

Otras con un carácter más ficticio, pero siempre en el escenario de la guerra: Salvar al soldado Ryan (Steven Spielberg, EE.UU., 1998), en la que un grupo de hombres deben buscar y salvar al desconocido soldado Ryan desaparecido tras las líneas alemanas después del Día D. El puente sobre el río Kwai (David Lean, Reino Unido, 1957) en la que se refleja la construcción de la línea de ferrocarril de Burma.  La infancia de Iván (Andrei Tarkovski, URSS, 1962), una producción soviética sobre un niño que espía a los alemanes en el frente oriental. También en el frente oriental, White Tiger (Karen Shakhnazarov, Rusia, 2012). Mismo escenario de La balada del bombardero (Vitaly Vorobiov, 2012). Saint and Soldiers (Ryan Little, EE.UU., 2003) sobre un grupo de soldados que quedan aislados, al tiempo que encuentran a un paracaidista británico que debe entregar información de gran importancia. El submarino o Das Boot (Wolfgang Petersen, Alemania, 1989) que transcurre, como indica su nombre, en un submarino alemán. También sobre marina, El zorro de los océanos (John Farrow, EE.UU., 1955),  El motín del Caine (Edward Dmytryk, EE.UU., 1954), Operacion Tirpitz (1955) y Los cañones de Navarone (J. Lee Thompson, Reino Unido, 1961). Un mundo azul oscuro (Jan Sveràk, República Checa-Reino Unido, 2001), con dos aviadores checos en la aviación británica y con un romance de fondo por la misma mujer. El tambor de Hojalata (Volver Schlöndorff, Alemania-Polonia-Francia-Yugoslavia, 1979), aunque en este caso, la película, que se basa en un libro homónimo, trascurre entre los años veinte hasta los años cincuenta.  La señora Miniver (William Wyler, EE.UU. 1942), la cual trata sobre la angustiosa espera de una mujer por su marido e hijo. Podemos destacar también la miniserie Hijos del Tercer Reich (Philipp Kadelbach, Alemania, 2013) en la que se desarrollan los distintos destinos de cuatro amigos en los años de la guerra. La Ladrona de libros (Brian Percival, EE.UU., 2013), El Secreto de la Westerplatte (2013), que transcurre en una localidad de Danzing horas antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial. El amante de la muerte (Philip Leacock, Reino Unido, 1962) sobre aviación. El secreto nazi de la fortaleza (Adek Drabinski, Polonia, 2007) sobre los famosos códigos de encriptación. Fugitivos del Desierto (J. Lee Thompson, Reino Unido, 1958) con el argumento del avance alemán por el desierto, así como Los chacales del desierto (Armando Crispino, Italia, 1968) y Amarga victoria (Nicholas Ray, EE.UU., 1957). Los jóvenes leones (Umberto Lenzi, Italia, 1978) con el argumento de cómo afectó la guerra a dos familias, una italiana y otra americana. Los amaneceres son aquí más apacibles (Stanislav Rostotsky , URSS, 1972), que transcurre en la retaguardia de la Unión Soviética y con mujeres combatientes como protagonistas. El paciente inglés (Anthony Minghella, Reino Unido, 1996).

Doce del patíbulo (Robert Aldrich, EE.UU. 1967), serie sobre el entrenamiento de un grupo de hombres para realizar misiones de alto riesgo. Otra serie, ambientada en la Francia ocupada, Allo, Allo (Reino Unido, 1982). También en formato serie, esta vez sobre prisioneros, La Fuga de Colditz (Reino Unido, 1972-74). Y tratando de prisioneros, no nos podemos olvidar de La gran evasión (John Sturges, EE.UU., 1963). Con los papeles cambiados, en este caso un alemán el que intenta fugarse, El único evadido (Roy Ward Baker, Reino Unido, 1957). Del mismo estilo,  La guerra de Hart (Gregory Hoblit, EE.UU. 2002), Evasión o victoria (John Huston, EE.UU., 1981) y Hasta dónde los pies me lleven (Hardy Martins, Alemania, 2001).

Finalizada la guerra, se realizaron los conocidos Juicios de Nuremberg, en la que se basan Vencedores o vencidos (Stanley Kramer, EE.UU. 1961), Los Juicios de Nuremberg (Yves Simoneau, Canadá, 2000). Eichmann (Robert Young, Reino Unido, 2007) acerca de la persecución de este criminal de guerra responsable del traslado de los judíos a los campos de concentración. Más antigua, La caza de Eichmann (William A. Graham, EE.UU., 1996). También relacionada con criminales nazis evadidos,  La caja de música (Constantin Costa-Gavras, EE.UU., 1989). Los niños del Brasil (Franklin J. Schaffner, EE.UU., 1978), en esta ocasión con el más buscado de todos, el doctor Josef Mengele.

Los juicios debían juzgar los crímenes contra la humanidad cometidos por los nazis, así, los campos de concentración han sido uno de los temas más tratados en el cine: Kapo (Gillo Pontecorvo, Italia-Francia-yugoslavia, 1960), La pasajera (Andrzej Munk, Polonia, 1963), Shoah (Claude Lanzmann, Francia-Suiza, 1985), La última etapa (Wanda Jakubowska, 1948), El diario de Anna Frank (George Steven, EE.UU. 1959), Holocausto (Marvin J. Chomsky, EE.UU., 1978). A través de la alambrada (Nina Rosenblum, Reino Unido-EE.UU., 1990), La lista de Schindler (Steven Spielberg, EE.UU. 1993) y su versión con personaje español El Angel de Budapest (Luis Oliveros, España-Hungría. 2011). La vida es bella (Roberto Benigni, Italia 1997), El Pianista (Roman Polanski, Polonia-Reino Unido- Francia-Alemania, 2002), La solución final (Frank Pierson, EE.UU.-Reino Unido, 2001), Amen (Costa-Gavras, Francia-Alemania, 2002), El niño del pijama de rayas (Mark Herman, Irlanda-Reino Unido-EE.UU.), La escapada de Sobibor (Jack Gold, EE.UU., 1987), El último tren a Auschwitz (Joseph Vilsmaier, Dana Vávrová, Alemania, 2006), La zona Gris (Tim Blake Nelson, EE.UU., 2001), Sin Destino (Lajos Koltai, Hungría, 2005), Los falsificadores (Stefan Ruzowitzky, Austria, 2007), Ilusiones de un mentiroso (Peter Kassovitz, EE.UU., 1999), Hijos de un mismo Dios (Yurek Bogayevicz, EE.UU., 2001), Rebelión en Polonia (Jon Avnet, EE.UU., 2001), El prestamista (Sidney Lumet, EE.UU., 1964).

No nos podemos olvidar que en el Pacífico y China se produjo otra parte de esta guerra, protagonizada ante todo por Japón y los EE.UU. La invasión japonesa de China es en la que se basa Las flores de la guerra (Zhang Yimou, China, 2011), John Rabe (2009), Los niños de Huang-Shi (2008) y Ciudad de vida y muerte (2009). Y la de Corea en My Way (Kang Je-gyu, Corea del Sur, 2011).

Tora!Tora!Tora! (Richard Fleischer, Kinji Fukasaku y Tosió Masuda, EE.UU. 1970) con el conocido acontecimiento de Pearl Harbour.  También, sobre este ataque sorpresa, pero más moderna, Pearl Harbour (Michael Bay, EE.UU., 2001). Guadalcanal (Lewis Seiler, EE.UU., 1943) y, más moderna, sobre esa misma ofensiva, La delgada línea roja (Terrence Malick, EE.UU., 1998). La batalla de Midway (Jack Smight, EE.UU. 1976). El fin de la guerra en Asia con las bombas nucleares en Hiroshima y Nagasaki quedan bien ilustradas por: Lluvia negra (Shohei Innmamura, Japón, 1989), Creadores de sombra (Roland Joffé, EE.UU. 1989), Rapsodia en Agosto (Akira Kurosawa, Japón, 1991). Emperor (Peter Webber, EE.UU., 2012) sobre la rendición de Japón y la postguerra. Oba, el último samurái (Hideyuki Hirayama, Japón, 2011), acerca de las guerrillas japonesas en el final de la guerra. Primera victoria (Otto Preminger, EE.UU., 1965). Kamikaze: moriremos por los que amamos (Taku Shinjo, Japón, 2007)

Debemos hacer alusión, por otra parte, a las que se realizaron como propaganda contra el fascismo: la famosa El gran dictador (Charles Chaplin, EE.UU. 1940) en tono humorístico, pero no menos crítico, al igual que lo es Der Fuehrer’s Face (Jack Dinney, EE.UU. 1942) cuyo protagonista es el Pato Donald.  También podemos mencionar aquí la serie de documentales, realizados por los EE.UUU durante la guerra, que fueron titulados Why we fight (Por qué luchamos): “Prelude to War” (1942), “The Nazi Strike” (1943), “Divide and Conquer” (1943), “The Battle of Britain” (1943), “The Battle of Russia” (1943), “The Battle of China” (1944), “War Comes to Ameica” (1945). En el caso inglés, se produjo Desert Victory (Roy Boulting, EE.UU., 1943) en el que se nos muestra la victoria de los Aliados sobre el general Rommel. Acción en el Atlántico Norte (Lloyd Bacon, EE.UU.,1965). Sangre, sudor y lágrimas (Noël Coward, Reino Unido, 1942). Los verdugos también mueren (Fritz Lang, EE.UU., 1943).

Finalmente, podemos hacer mención a una de las últimas películas, Monuments men (George Clooney, EE.UU., 2014) basada en un grupo de expertos que tenían como misión recuperar las obras de arte incautadas por los nazis.  Con el arte como principal tema también El tren (John Frankenheimer, EE.UU., 1964)

 

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