Iconografía clásica de Atenea

Atenea (Minerva en la tradición romana), frecuentemente llamada con el epíteto Palas,  tiene en el mundo clásico tres importantes funciones. Por un lado es la diosa guerrera que protege a los héroes y, sobre todo, a la ciudad de Atenas, de donde es patrona y a la que da nombre. Por otro lado, también es la diosa de la sabiduría que, junto con su función guerrera, son los dos elementos que caracterizan al buen gobernante. No obstante, podemos añadir otra función más: es diosa de la artesanía y las artes, aunque quedan fuera de su jurisdicción la artesanía relacionada con la fundición, de la que se encarga Hefesto.

Respecto a sus atributos, la diosa tiene como gran símbolo la lechuza. No obstante, antes de nada, debemos hacer una advertencia, pues más que una lechuza es el mochuelo, que es un ave más característica de la zona del Ática (ver artículo de RODRÍGUEZ-NORIEGA). En cualquier caso, como diosa protectora de la casa en origen (que luego se extiende a la ciudad), los ojos de este animal siempre están vigilantes. Su otro atributo también suele ser la serpiente, que representa a la tierra y, por tanto, al hogar, pero que, en el caso de Atenas, se interpreta como la pertenencia a esta ciudad, pues los atenienses consideraban que habían nacido de la tierra. El olivo también está presente, pues según la mitología Atenea había regalado a la ciudad de Atenas su primer olivo en su lucha con Posidón por el patrocinio de dicha polis. Y también suele llevar una pátera (jarra), pues representa a la comida y la bebida en su función protectora de los héroes. Desde el siglo V a.C. suele aparecer con la Nike (figurilla alada que representa la victoria). También la podemos hallar con alas, pero no suele ser frecuente (excepto en Etruria y en África, que suele ser habitual).

En cuanto a vestimenta, atendiendo a su función protectora, debe ir armada. La diosa desde el siglo VII a.C. aparece  cubierta con casco de alta cimera. Este, que no siempre lleva puesto, se convirtió en un importante atributo de la diosa, que también representa a la sabiduría (de hecho, los birretes académicos aluden a este y, por tanto, a la sabiduría). No obstante, en el siglo VII a.C. suele aparecer con el polos (corona cilíndrica y alta). En la Galia romana, además, el casco suele llevar cuernos de tipo céltico. También suele llevar escudo (que puede no sostener, sino dejar en el suelo, apoyado sobre ella) y lanza. En el siglo VI aparece además con la égida (coraza realizada con piel de cabra y adornada con la cabeza de Medusa, que de hecho ella misma añadió al regalarle Perseo la cabeza de esta). Puede vestir peplo (vestidura femenina griega que era básicamente una túnica  larga que se disponía en forma suelta, cayendo en pliegues) y manto. En Etruria la podemos encontrar con botines o calcei repandi.

En cuanto a su pose, desde mediados del siglo VI a.C. encontramos la representación de la Atena Paladio: Atenea se encuentra con las piernas rectas y los pies juntos. La otra pose que adopta es la de Atenea Prómaco, que fue la más común, en la que aparece con las piernas separadas y dando una gran zancada hacia delante. No obstante, en el siglo VII a.C., nos la podemos encontrar sentada, al igual  que sucederá en Roma, en donde Minerva forma parte de la Triada Capitolina, aunque también fue frecuente el Paladio.

 

BIBLIOGRAFÍA

ELVIRA BARBA, M.G. (2017): Arte y mito, Silex, Madrid

RODRÍGUEZ-NORIEGA GUILLÉN, L. (2006): “Intentando socavar una falsa creencia: la identidad del ave de Atenea”, Studium 12, pp. 103-111.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies

This site is protected by wp-copyrightpro.com